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Being For The Benefit of Mr.
Kite
It Won't Be Long
Aquí llega el sol
“Across the universe” nos ofrece
ante todo un gran disfrute visual y
auditivo.
A partir de un impactante y
alucinante (propiamente dicho)
colorido se dan vida a
brillantes efectos visuales de
la mano de una muy buena y
apropiada fotografía(a cargo de
Bruno Delbonnel, con importantes
antecedentes, por ejemplo en “Amelie”),
y contando además con elementos
coreográficos y de escenografía
dignos de alguien con mucho
prestigio en estos rubros en el
medio teatral, como lo es la
directora del filme Julie Taymor(de
quien se conoció la irregular
“Frida”). Si a todo esto le sumamos
la importancia que tiene en la
historia la música de los Beatles-
si bien no está interpretada por
ellos, siempre es un deleite -
llegamos a lo del principio, los
sentidos gozan a pleno.
En los rubros de guión y línea
argumental, seguramente no
están-tampoco creo que se pretendan-
los mayores méritos de esta “gira
mágica y misteriosa”. En medio de un
estilo de casi un video clip gigante
se nos presenta una predecible y un
tanto naif historia de amor que
pronto se agota en sí misma.
También emana de la narración una
lectura un tanto superficial de
hechos fundamentales de los intensos
60, como por ejemplo el rompimiento
de ciertas reglas sociales y
familiares, los disturbios raciales
y la guerra de Vietnam.
Lo que sí esta muy bien planteado
es todo lo que rodea a la historia
y no sólo por los apartados
técnicos ya mencionados. Para una
mirada mínimamente atenta, son
continuos los guiños que hacen
referencia a aquella etapa tan
fermental de la humanidad desde
personajes que recuerdan a Janis
Joplin (Sadie), Jimmy Hendrix (Jojo),
mostrando además una muy
ajustada recreación de los puertos
y bares de Liverpool y de
determinados ambientes neoyorkinos,
todo en el marco de una estética
sicodélica a tope y muy Andy
Warhol.
En el rubro actoral, en este caso la
actuación va de la mano con la
interpretación que se hace de los
distintos temas, siendo en su
mayoría al menos digna, - detalle no
menor ante lo grandioso de sus
originales -destaco los personajes
ya mencionados de Sadie a cargo de
Dana Fuchs, Jojo, por Martín Luther
y el de la protagonista de la pareja
central Evan Rachel Wood en el rol
de Lucy.
Para los “beatlesmanìacos” (entre
los cuales me incluyo) además del
placer que siempre provoca gozar
tales melodías, se agrega el
particular disfrute de reconocer en
diálogos, personajes y lugares
diferentes tópicos que tienen que
ver con nuestros queridos cuatro
muchachos.
De las 33 canciones de los Beatles
que se interpretan al cabo de la
película-más allá de cada una tener
su valor en sí misma- me gustaría
destacar 5 o 6 momentos donde los
temas se ensamblan de buena manera
con lo que la historia cuenta,
adaptándose a lo que la película
quería mostrar en el momento; estos
son los casos de “Revolution”, “I
want to hold your hand”, “Because”,
“if i fell” y una simpática
interpretación de Joe Cocker de
“Come together”, a propósito no
resultan tan eficaces las
apariciones de Bono y Salma Hayek.
En relación a la intensidad con
que se viven desde lo emotivo
destaco a “Let it be”, “All you
need is love” y particularmente “I
want you…” en la impactante escena
donde se recluta a los futuros
combatientes que iràn a Vietnam.
Esta es una forma distinta y
arriesgada de hacer cine y aún
con las salvedades antedichas en
cuanto a lo argumental, se disfruta
sobremanera. También entiendo
positivo el acercar a las nuevas
generaciones a la música de los “Fab
four”, y por sobre todo esto, en
las épocas que vivimos no cae para
nada mal esta colorida dosis de
idealismo, paz y amor.
Cronista:
Pablo Delucis / Uruguay |